Por Martín Acosta González
Desde hace miles de años hombres y mujeres han convivido en un mismo
planeta. Juntos, relacionándose, peleándose, amándose e intentando
comprenderse unos a otros. Difícil tarea, pues ambas especies parecen
hablar idiomas diferentes y perseguir objetivos distintos. En medio de
esta milenaria vorágine, un cavernícola se atreve a ensayar una teoría.
“Trata sobre la pareja, como hombres y mujeres no nos podemos
entender y todo eso viene desde la época de las cavernas. De cómo ambos
han tomado cursos diferentes de acuerdo a la evolución y como a pesar de
la diferencias podemos unirnos. El humor está en toda la obra”, comenta
Gonzalo Torres antes de su presentación.
Es una noche fresca y la gente empieza a llegar al Satchmo. Las
mesas se llenan, las luces se apagan y hace su ingreso “El Cavernícola”.
Lanza en mano, Gonzalo empieza su monólogo, una catarata de humor en el
que todos los asistentes parecen sentirse identificados. Miradas
cómplices entre los asistentes y risas cargadas de un “¿verdad no?, así
somos”. Media hora antes, el ex claun me dice que “hombres y mujeres son
culturas totalmente diferentes. Muchas mujeres dicen que somos unos
idiotas, pero acá en la obra vemos que eso no es así. Sino que los
hombres son simplemente distintos”.
Ya en el escenario, “El cavernícola” usa ejemplos cotidianos para
corroborar su teoría, la cual se basa también en cuestiones
antropológicas y filosóficas matizadas por el sabor y el toque que
Gonzalo ha logrado imprimirle al guión. “El shoping, el control remoto,
las fiestas, los propios sentimientos” son materia importante en la
obra.
Dice que un hombre es un cazador y la mujer una recolectora. A
partir ahí, desarrolla una divertida puesta en escena que no defrauda.
“Un hombre se concentra en un objetivo en concreto, no puede hacer
varias cosas a la vez. En cambio la mujer quiere verlo todo, acaparar el
mundo y recolectar información de todo”. La obra, que tiene cierto aire a terapia matrimonial, termina entre
risas. Han sido más de dos horas a puro humor en donde queda claro que
los hombres son de Marte y las mujeres de Venus, y que Gonzalo Torres
aprendió a hablar venusino. Este cavernícola se retira a su cueva entre
aplausos a seguir sobreviviendo en pareja.
El Cavernícola
Satchmo: Av. La Paz 538, Miraflores.
Hasta el 11 de diciembre de viernes a domingo a las 8p.m. sábados a las 10:30 p.m.
Entradas a la venta en Teleticket de Wong y Metro.
Satchmo: Av. La Paz 538, Miraflores.
Hasta el 11 de diciembre de viernes a domingo a las 8p.m. sábados a las 10:30 p.m.
Entradas a la venta en Teleticket de Wong y Metro.




























































0 comentarios:
Publicar un comentario