En 1999 una niña
francesa se presentaba a un cásting para encarnar a una joven y hábil
estudiante de magia. Su aspecto inocente cautivó a los productores y de
esta manera la pequeña Emma Watson se convertiría en la estudiosa y responsable ‘Hermione Granger’. Después de eso, su vida no sería la misma.
Once años después y siete películas han pasado y de aquella inocente
‘Emma’ no queda nada. Ahora, hecha toda una mujer la actriz es
considerada una de las figuras más deseadas de la pantalla grande.
Incluso confesó que, tras la última cinta de la saga de “Harry Potter” que se estrenará el próximo año, desea ser una “chica traviesa”.




























































0 comentarios:
Publicar un comentario