Mientras comía unas ostras fritas, Brice Hoza, de 11 años, se dio con una envidiable sorpresa: una perla en su comida. “Sentí algo en mi boca y pensé que era un diente”, contó el niño en declaraciones a WTAE.
El hecho se registró en el restaurante Carol & Dave’s Roadhouse, ubicado en Westmoreland County, Pennsylvania, en Estados Unidos. El dueño, Dave Cassler, se mostró muy sorprendido por el suceso, al igual que la familia del menor. “Esta es la primera vez en 30 años que tengo como chef que alguien encuentra una perla en una ostra (…) Debería jugar la lotería, es muy afortunado”, comentó.
Según la autora del texto “El libro de la perla: la guía de compras definitivas”, Antoinette L. Matlins, citada por varios medios estadounidenses, las posibilidades de encontrar una perla natural en una ostra son una en 25 mil. Aún no se ha valorizado su hallazgo, pero debería valer una cuantiosa suma.
El pequeño afirmó que desde ahora siempre pedirá ostras, esperando tener tanta suerte como la última vez.
El hecho se registró en el restaurante Carol & Dave’s Roadhouse, ubicado en Westmoreland County, Pennsylvania, en Estados Unidos. El dueño, Dave Cassler, se mostró muy sorprendido por el suceso, al igual que la familia del menor. “Esta es la primera vez en 30 años que tengo como chef que alguien encuentra una perla en una ostra (…) Debería jugar la lotería, es muy afortunado”, comentó.
Según la autora del texto “El libro de la perla: la guía de compras definitivas”, Antoinette L. Matlins, citada por varios medios estadounidenses, las posibilidades de encontrar una perla natural en una ostra son una en 25 mil. Aún no se ha valorizado su hallazgo, pero debería valer una cuantiosa suma.
El pequeño afirmó que desde ahora siempre pedirá ostras, esperando tener tanta suerte como la última vez.




























































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