Hacía todo lo que estaba en sus manos para demostrarle al mundo y a sí mismo que era bien hombre. Sin embargo, y pese a que luchó con su género, Chris Edkins, de 31 años, ahora se ha convertido en una glamorosa modelo gracias a sus extensiones de cabello, una terapia hormonal y una cirugía de senos (34D).
Dejó de llamarse Chris y adoptó el nombre de Chrisie. Confiesa que vive para cuidar de su hija Chloe, de nueve años, en la ciudad inglesa de Southampton.
“Yo me preocupaba el efecto sobre ella (su hija), pero ella increíblemente me ha comprendido mi nueva vida como mujer. Tener un padre feliz es más importante que tener un progenitor masculino”, señala Chrisie, aunque resalta que su hija aún le llama “papá” y no “mamá”.
Según el diario “Daily Mail”, cuando Chloe nació su padre trabajó como electricista y como mecánico.


























































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