Mina San José (DPA).
“Esto ha sido un crucero (...) Se pasaron mijitos”. Mario Sepúlveda una vez fuera de la cápsula, derrochando alegría en el segundo rescate.
“Estuve con Dios y estuve con el diablo”. Sepúlveda, desde la zona de descanso, horas después de su rescate cuando pide no ser tratado como artista.
“Gracias, Señor. Estoy muy agradecido”. El boliviano Carlos Mamani, el cuarto rescatado, arrodillado en la plataforma.
“Muchas bendiciones a los que trabajaron en esto”. Osmán Araya, el primer minero del grupo de los débiles en ser rescatado.
“Yo cambié, soy un hombre distinto”, Mario Gómez, dirigiéndose al presidente de Bolivia, Evo Morales.
“¡Estoy bien!”. Grito de Edison Peña, fanático de Elvis Presley, para tranquilizar a sus familiares durante el duodécimo rescate.
“Tranquilo. Ya estoy afuera”. Carlos Barrios, apenas abrazó a su padre.




















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