La versión web del diario “El Mundo” informó que los miembros del Grupo de Homicidios de la Jefatura Superior de Policía de Baleares no creen la versión de la madre y creen que la madre pudo descuartizar al niño para que el cuerpo pueda entrar en la maleta. Además, la Policía presume que faltan huesos.
El hallazgo de la maleta fue hecho por una pareja de jóvenes en una zona boscosa en Menorca, la más pequeña de las Islas Baleares.
Además del esqueleto del menor, en la maleta había un reloj, unos libros de cómic, unos lápices de colores y varios muñecos infantiles. Todos estos objetos ayudaron a dar con la identidad de la víctima.
La mujer, que tiene pareja y trabajo estables, indicó que cuando su hijo murió ella era madre soltera y llamaba “sobrino” a quien en verdad era su hijo. Al momento de su desaparición, ella hizo creer que su hijo había viajado a Galicia con su familia, cuando en realidad estaba muerto.






















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