Las doce centrales del país estuvieron cerradas en los últimos días, lo que provocó que la patronal del sector se viera obligada a hacer uso del producto almacenado. Los sindicalistas bloquearon ayer algunos de estos depósitos, lo que provocó que más de un centenar de gasolineras se quedara sin suministro.
La situación fue más tranquila hoy, cuando el acceso a los depósitos no sufrió perturbaciones, pero el pánico generado en algunos consumidores que acapararon producto hizo que el combustible escaseara en dos centenares de estaciones.
El Gobierno fue contundente al asegurar que la de hoy fue la movilización menos seguida desde septiembre pasado y contó con 825.000 millones de personas en las más de 200 concentraciones convocadas.





















