La sangre fue extraída durante los últimos días de vida del papa polaco, quien falleció el 2 de abril de 2005, ante la posibilidad de que se necesite para una transfusión, lo que no ocurrió. Luego, se conservó en estado líquido gracias a anticoagulantes.
La ampolla será colocada en un “relicario precioso” fabricado para la ocasión, informó el Vaticano.
La Santa Sede precisó que el cardenal Stanislaw Dziwisz, secretario particular durante décadas del Papa y actualmente arzobispo de Cracovia, tiene dos ampollas, mientras que otras dos se conservan en el hospital del Vaticano.
Miles de personas asistirán el domingo en la plaza de San Pedro a la beatificación de Juan Pablo II, quien será proclamado beato por el papa Benedicto XVI tan solo seis años después de su muerte.






















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