Hay gente que ama sus tatuajes, que los conserva para siempre; y hay otros que, después de algunos años, ya no desean tenerlos. Antes, para poder eliminar un tatuaje, era necesario realizarse una cirugía. Actualmente, ello ya no ocurre tan igual.
Según la revista muyinteresante.es, en la eliminación de los
tatuajes, los dermatólogos suelen utilizar tipos de láseres. Entre ellos
el O-swiched y el de rubí. La luz del rayo láser actúa sobre la capa de
piel pigmentada, sin lesionar la circundante. La gran ventaja del láser
está en que cicatriza a la vez que quema la zona tatuada.
Otros sistemas para borrar los tatuajes son la electrocoagulación,
la escarificación quemaduras con ácidos, la criocirugía, la
dermoabrasión y la extirpación quirúrgica.





















